¿Sabías que durante todo este tiempo no he dejado de pensar ni un solo momento en tí? Y que el resto del mundo no me importa si tú no no estás aquí...
jueves, 18 de marzo de 2010
Son sólo palabras.
¿Sabías que durante todo este tiempo no he dejado de pensar ni un solo momento en tí? Y que el resto del mundo no me importa si tú no no estás aquí...
miércoles, 10 de marzo de 2010
Hoy,es mi cumpleaños.
¡Cómo pasa el tiempo! ¿Cuántas sonrisas y lágrimas durante 17 años? Y hoy, debo agradecer, a todos en general, por ser el motivo de mis sonrisas, pero sobre todo, a los que alguna vez me hicieron llorar, pues sólo ellos me demuestran día a día que cada vez puedo ser más fuerte e inmune ante el dolor. Personas que han cruzado por mi vida durante estos diecisiete años, son muchas: amigos, pocos; gente agradable, bastante; personas detestables, demasiadas. Pero lo cierto es que finalmente me he dado cuenta de que existen los "amigos", los "buenos amigos", y los otros, que sólo son meros testigos de mi vida. Pero los buenos, afortunadamente, yo puedo contarlos con los dedos de una mano. Y nunca mejor dicho, porque tengo cinco. Es muy difícil ponerse en esta situación, como si te dijesen "salva sólo a 5 de 1000". Como irte al paraíso sabiendo que sólo puedes llevarte cinco cosas. Pero yo tengo muy claro quiénes son esos cinco. Y ellos, también.
A mis padres, a mi hermana, a mi pequeño, a mi pequeño trozo de pan, a Rachel, a Luzya, a mis pixuetos, a mis niñas Tamara y Laura, a mis cuñados Raúl y Carlos, a mi mani Rach, mis primos, y por supuesto a toda mi familia, en general.
GRACIAS.

Y doblemente motivo de felicidad, MUCHAS GRACIAS A MI HERMANITA, por concederme mi primer premio a lo largo de todo este tiempo de escritos "Kreativ Blogger". Cierto, que soy la chica de los mil corazones, de los mil chicos en la diana, tal vez, la que menos debería merecerse tener el don para escribir tiernos textos románticos, jajaja.
Un beso muy fuerte, y gracias, una vez más.
sábado, 13 de febrero de 2010
Ganas de tí.

Es algo maravilloso. Creo que, si no fuese porque estoy día a día en esta nube, hoy mismo montaría en cólera al ver que no está. Pero no. Porque sólo él asegura mi paz y seguridad. Mi tranquilidad. Único. El único al que me he planteado entregarle todo, hasta mi alma. Pese a todas las señales de tráfico, curvas y carreteras que nos separen, él está ahí. Existe. En algún lugar. ¿Qué me importa todo lo demás? Si todo esto acorta las distancias, aunque para ello tenga que esperar, y esperar, y esperar. No me importa. Aunque sienta pasar por mi piel los minutos y segundos como días, sé que al final llegará un desenlace. Tal vez bueno; tal vez malo. También me da igual. Y seguirá sin importarme mientras sienta ese revoloteo en el estómago cada vez que por arte de magia apareces conectado en mi pantalla. Eres mi perfección. Algo imprescindible en mis días. Y es que, si alguna vez me faltases, no lo soportaría. Porque sé que estás ahí. Y porque confío en que algún día yo también estaré ahí. Contigo.
Y digan lo que digan, pese a todos esos comentarios tan cuerdos o absurdos, es ahora cuando vuelvo a rozar con la punta de los dedos esa felicidad inexplicable e intangible a la que comúnmente llamamos amor.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Entre líneas.

"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela: su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio."
Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.
Detrás de una futura escritora hay miles de palabras. Diccionarios. Letras sueltas. Lápices sin mina y bolígrafos "Bic" sin tinta. Noches mirando al techo, inventando una historia con final feliz. Folios en blanco. Miles de hojas arrugadas y arrojadas a la papelera. Ideas. Personajes. Pensamientos. Dedicatorias. Comienzos. Desenlaces. Un mundo feliz y amable. Un terrible asesinato en plena calle. Libros. Hojas cuadriculadas de libreta. Y sueños. Sobre todo sueños. Esos que una necesita encerrar entre líneas y hacer suyos para siempre, por miedo a que nunca se hagan realidad.
Princesa Loca. Momentos de Inspiración.
Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.
Detrás de una futura escritora hay miles de palabras. Diccionarios. Letras sueltas. Lápices sin mina y bolígrafos "Bic" sin tinta. Noches mirando al techo, inventando una historia con final feliz. Folios en blanco. Miles de hojas arrugadas y arrojadas a la papelera. Ideas. Personajes. Pensamientos. Dedicatorias. Comienzos. Desenlaces. Un mundo feliz y amable. Un terrible asesinato en plena calle. Libros. Hojas cuadriculadas de libreta. Y sueños. Sobre todo sueños. Esos que una necesita encerrar entre líneas y hacer suyos para siempre, por miedo a que nunca se hagan realidad.
Princesa Loca. Momentos de Inspiración.
viernes, 29 de enero de 2010
Las coincidencias.

¿Sabes? Llevo un tiempo creyendo en las coincidencias. No solía hacerlo, pero ahora me ha dado por ahí. Sí. Porque si no hubiese sido por una coincidencia, no lo habría conocido a él. Ni tampoco habría conocido antes a otros diez labios que por casualidad rozasen los míos, para más tarde darle paso a los suyos. El típico momento de pasear por el pasillo y que se caigan todos tus libros de historia al ver a ese chico que te encanta. Seguido de un "¡Qué torpe soy!" y un "¿Cómo te llamas?". Cinco minutos después estarías pidiéndole su número. Y tal vez un mes después acabarías sintiendo su sangre por tus venas, y se convertiría en tu única forma de conciliar el sueño. Y todo por una coincidencia. Sí. Si no fuese por una coincidencia, ¿por qué iba a ser entonces? Si el destino no me lo hubiese puesto enfrente, seguiría martirizándome, aunque con eso no quiero decir que no termine haciéndolo también por él. Pero no sé, oye, tal vez fue el brillo de su mirada, o el hechizo de su sonrisa, o a lo mejor la magia de sus palabras. Esas pequeñas cosas que no se ven a simple vista, que tienes que mirarle fijamente para saber qué esconde, pero si te fijas, es porque ya de hecho te gusta. Da igual lo que fuese, algo llegó a mí y ahora, alojado en mi interior, no se quiere ir. Y busco su inicial en cada estrofa de cada canción que escucho, en cada verso que leo, en cada una de las cuerdas de la guitarra. Su nombre. Algo que me haga pensar en él y que me de la fuerza suficiente y necesaria para aguantar hasta el día en que pueda estar con él, cara a cara, para demostrarle lo mucho que he desado durante todo este tiempo mirarle a los ojos, besarle y acariciarle el pelo. Y sobre todo, para decirle que le quiero. Porque no es verdad que nunca nadie me haya hecho sentir así, pero lo que sí es cierto, es que nunca nadie lo había hecho como él.
Y al final, lo único que importa, es que hayamos coincidido en el mismo camino.
sábado, 23 de enero de 2010
Tan cerca y a la vez tan lejos.
-¿Por qué tú?-Ni idea.
-¿Por qué de entre todas me has elegido a mí?
-Porque eres perfecta.
-¿Y por qué tengo que fiarme de tí, que estás a medio mundo y no de alguien próximo a mí?
-Porque me quieres. Y porque yo te quiero a tí.
-Y lo sé. Y quiero creer que será para toda la vida. Al menos por ahora.
-Y lo será. Mientras tú no dejes de creerlo.
sábado, 16 de enero de 2010
Mis amigos.
Hay instantes en la vida que parecen llevarte tiernamente al lado frío y oscuro que tanto temes. Hay momentos en los que el mundo se viene abajo y tocas fondo. Hay segundos que parecen no transcurrir cuando esperas impacientemente algo que sin saberlo acabará estallándote en la cara. Horas que parecen días. Pero mientras la gente por la que tanto habrías dado te critica, grita y susurra a tu espalda, detrás de sus murmullos e insinuaciones, tras esa zorrería disfrazada con cara de buena gente, están todos los que me hacen ver la luz por siempre. Los que hacen que mi vida se pinte rápidamente color arcoiris. Los que hacen que me olvide de todos mis errores y sonría. Los que me dicen las cosas como las ven, como se ven, como son. Los que han pasado toda una vida a mi lado y también algunos que antes me habían ignorado. Los que me dicen "no te preocupes" desde el corazón, tal vez sin pasar por su mente. Los que con solo mirarme a los ojos ya saben qué estoy pensando. Ahora...a todas aquellas que algún día me llamaron amiga en vano: ¿Cuál de vosotras es digna de insultarme? La estúpida que no sepa que eso que ve en un charco es su reflejo. Y tanto me importa el resto, que ya ni vuelvo la mirada...
domingo, 27 de diciembre de 2009
La felicidad de mi vida.

Escucho esa canción que me recordaba a ti, una y otra vez, y ya no me sabe a nada. Escogí ser una princesa, ser tú princesa. Dejé a un lado mi mundo y mis recuerdos; por fin había logrado deshacerme de ellos, ¿sabes? Esos tan tristes, que tanto pesan. Yo sola fui construyendo mi palacio. SOLA. Como siempre. Sin la ayuda de quien menos me merece y más deseo. Mil manos dispuestas a ayudarme, y yo sólo quise aceptar las suyas. No sabía lo cruel que podía llegar a ser ver cómo alguien a quien alguna vez le otorgaste el papel de "mejor amiga", se había encargado de destrozar tus sueños, tu vida, tu burbuja. Con un simple beso se había llevado tu alma, y también esa cosa extraña que sentías por momentos y a la que inútilmente llamabas felicidad. ¿Qué es la felicidad? ¿Qué es además de estar junto a las personas que quieres? Es levantarte todos los días a las 6 de la mañana con una sonrisa, porque sabes que en poco tiempo le tendrás cara a cara seis horas seguidas. Es llegar por la mañana y ver entrar a cinco personas con la esperanza de que alguna de ellas "sea él". Es tener un profesor en frente explicándote el por qué de la raíz cuadrada de dos, y no escuchar ni una sola palabra, limitándote a sonreír como una estúpida. Es echarle de menos y mirar hacia tu derecha, solo para verle por el rabillo del ojo y saber que sigue ahí. Es mirarle y no decir nada, por miedo a romper el silencio y estropearlo todo. Es mirar hacia atrás para dirigir la mirada hacia cualquier persona, y en una milésima de segundo, mirarle a él. Es marcharse a las dos y media y seguirle hasta esa esquina donde le pierdes de vista y no le vuelves a ver. Es llegar a clases particulares y no saber qué hay que hacer porque no has estado atenta en clase. Es esperar una llamada perdida suya, a las diez y diecisiete de la noche con el móvil en la almohada y dormirse, tras estar una hora entera pensando en si deberías hacerlo tú primero.
Esa es mi felicidad. La misma que tú te empeñas en robarme.
Pero ya nada importa. Ahora todo será distinto. Nada volverá a ser igual.
domingo, 20 de diciembre de 2009
Y seguiré escribiendo.

Mucha gente me ha dicho que escribo muy bien. Otros tantos se preguntan cómo lo hago. Otros se limitan a leer y sonreír. Algunos me preguntan en qué pienso para hacerlo. Y una minoría estúpida, se conforma con plagiármelos.
Pero realmente no te das cuenta de ese don que tienes, distinto a los demás, hasta que alguien te dice:
"Todas y cada una de tus palabras, son la base de mi existencia"
Y seguiré escribiendo. Por tí. Por mí. Por él.
Porque me gusta. Y sobre todo: porque puedo.
Te quiero. Y mucho.
Pero realmente no te das cuenta de ese don que tienes, distinto a los demás, hasta que alguien te dice:
"Todas y cada una de tus palabras, son la base de mi existencia"
Y seguiré escribiendo. Por tí. Por mí. Por él.
Porque me gusta. Y sobre todo: porque puedo.
Te quiero. Y mucho.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Carrousel.

Sabía que ese día sería especial, distinto de los demás. Algo desde adentro se lo decía. Había pasado tanto tiempo mirándole a los ojos, que ya no sabía hacer otra cosa. Se había acostumbrado. Ahora él era su vida. Por última vez se miró al espejo antes de salir, y sin saber por qué, sonrió, dándose cuenta de que sí era una muchacha fuerte. Sabía lo que quería. Lo quería a él. Y estaba segura porque, no había vuelto a tener esa sensación de caminar sin gravedad cuando pasaba a su lado desde aquella última vez, que había quedado enterrada en su pasado. Necesitaba volver a querer a alguien tanto, tan fuerte, con rabia y dolor. Lo necesitaba para sentir que seguía viva. Que seguía siendo ella misma, respirando, sobre la faz de la tierra. Lo supo en cuanto lo vió. Supo que había soñado con alguien como él muchas noches, que había deseado conocerlo algún día tantas veces...Y se limitó a sonreír, una vez más. Pero en un choque frontal con la adrenalina de su mente, su sonrisa se difuminó, su mirada se perdió, para darle paso al corazón, que gritaba desde su interior aún más fuerte que su voz. Cruzó ese camino que tanto temía. Gritó a los cuatro vientos como llevaba queriendo hacerlo desde hacía ya cuatro meses. No le importó lo que pensaban los demás pasajeros, tan locos como ella, que viajaban en su mismo tren. Y se detuvo el tiempo en esos 10 minutos que pasó a su lado. ¿Qué le importaba lo que pasase después? Si había vivido los días más felices de su vida viéndolo a diario, y ya creía que formaba parte de un carrousel.
Deseó quedarse allí por siempre. Porque le encantaban los carrouseles. Pero ante todo, porque le encantaba él.
lunes, 7 de diciembre de 2009
Abrazos de adrenalina.

Confesarle que le quiero sería experimentar una explosión, adrenalina en estado puro. Pero me sobran las ganas y me falta el valor. Escapar corriendo desde aquella esquina hasta el rincón en el que está él. Nunca se me había hecho tan difícil cruzar un paso de peatones. Gritar entre tanta gente. Me basta mirarle. Pero ya no sé cuál escoger de entre mi colección de miradas. Ninguna hace juego con la cara de estúpida que se me queda cuando, cruzo mis ojos con los suyos por casualidad, e intento desviar la vista hacia otro lado. Parece tan sencillo, y me resulta tan complicado, que ya no sé si me estoy sacando de quicio o me estoy obsesionando. Se agotan las frases tontas, incluso las palabras de mi diccionario. Por eso miro a otro lado. Intento distraerme con cualquier cosa de sólo imaginarme que me vuelve loca.
Y...me gustaría abrazarle. Nunca he deseado tanto abrazar a alguien.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Mi burbuja.

Desde el cristal de la inocencia, la luna sólo tiene una cara. El mundo gira más deprisa y la vida pasa lento, muy lento. Cada día, cada hora, cada instante, es una eterndidad lejos de tí, muy lejos. El viento se siente como cuchilladas fuera de mi burbuja. Los árboles murmuran metáforas sin sentido y, la verdad, no sé, si ahora mismo estoy mal o estoy bien. Si estás conmigo en esto o no. Si todavía existo yo. Pero por momentos me apetece ser feliz y me imagino a tu lado. Sin darme cuenta estoy viajando en un tren a mil kilómetros por hora sonriendo, riéndome a carcajadas, y todos los demás pasajeros me están mirando. Pero no me importa. Cada uno tiene su propia forma de ser feliz. Y la mía es esa, estar junto a tí.
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